En mayo de 2011 se firmó en Estambul el Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la Violencia contra las Mujeres y la Violencia Doméstica, en el cual se establecen una serie de obligaciones (a su entrada en vigor) a los estados firmantes para la protección y asistencia a los afectados por estos dos tipos de violencia.

Los principales objetivos del mismo (art 1) con respecto a las violencias contra la mujer y doméstica, son los siguientes:

  • Proteger a las mujeres contra todas las formas de violencia, y prevenir, perseguir y eliminar ambas violencias.
  • Concebir un marco global, políticas y medidas de protección y asistencia a todas las víctimas de estas violencias.
  • Promover la cooperación internacional para eliminar ambas violencias.
  • Apoyar y ayudar a las organizaciones y las fuerzas y cuerpos de seguridad para cooperar de manera eficaz para adoptar un enfoque integrado con vistas a eliminar estas violencias.

Otro objetivo del Convenio es contribuir a eliminar toda forma de discriminación contra la mujer y promover la igualdad real entre mujeres y hombres, incluyendo el empoderamiento de las mujeres.

En su artículo 3 se definen los conceptos que se citan en el apartado anterior:
-Violencia contra las mujeres: se entenderá como una violación de los derechos humanos y una forma de discriminación contra las mujeres, y designará todos los actos de violencia basados en el género (definido como los papeles, comportamientos, actividades y atribuciones socialmente construidos, que una sociedad concreta considera propios de mujeres o de hombres) que implican o pueden implicar para las mujeres daños o sufrimientos de naturaleza física, sexual, psicológica o económica, incluidas las amenazas de realizar dichos actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, en la vida pública o privada.

-Violencia doméstica: ”todos los actos de violencia física, sexual, psicológica o económica que se producen en la familia o en el hogar o entre cónyuges o parejas de hecho antiguos o actuales, independientemente de que el autor del delito comparta o haya compartido el mismo domicilio que la víctima”.

-Víctima: “toda persona física que esté sometida a los comportamientos especificados en los apartados a y b (violencia sobre la mujer y violencia doméstica)”.

También se define la “violencia contra las mujeres por razones de género” como toda violencia contra una mujer porque es una mujer o que afecte a las mujeres de manera desproporcionada.

De estas definiciones se extraen tres conclusiones:

  1. A partir de la entrada en vigor del convenio, la violencia contra la mujer en relaciones de pareja, actualmente denominada en España como “violencia de género” de acuerdo con la LO 1/2004 de 28 de diciembre de medidas integrales para la protección de víctimas de Violencia de Género, debería pasar a denominarse “violencia contra la mujer”.
  2. Reconocimiento de la condición de víctima al varón. Ni en la definición de violencia doméstica, ni la de víctima, se excluye la posibilidad de que se considere al varón como víctima de violencia, lo que le hará ser sujeto de una serie de derechos que se reconocerán más adelante en el propio convenio.
  3. Realiza una distinción ideológica entre violencias en el ámbito familiar, por una parte la violencia contra la mujer, y por otra la violencia doméstica, a las que otorga origen y concreciones distintas.

Sigue diciendo el Convenio que se deberán tomar medidas tendentes a proteger el derecho de TODOS (en particular de las mujeres) a no sufrir violencia. Y los estados se asegurarán de que las medidas tomadas para proteger los derechos de las víctimas, se lleven a cabo sin discriminaciones, sobre todo aquéllas basadas en el sexo, estableciendo en el propio convenio que las medidas específicas necesarias para prevenir y proteger a las mujeres contra la violencia por razones de género no se consideran discriminatorias (art 4).

Se establece en el artículo 5 la obligación de los estados miembros de prevenir, investigar, castigar y conceder una indemnización por los actos de violencia incluidos en el ámbito de aplicación del presente Convenio.

Ratificación y entrada en vigor:
Para su entrada en vigor el propio convenio exige la ratificación de al menos diez países, siendo requerido que ocho de ellos sean estados miembros del Consejo de Europa (47 países miembros). En España se ratificó el pasado 6 de junio con efectos de entrada en vigor a fecha de 1 de agosto de 2014. Hasta ahora también lo han ratificado Albania, Andorra, Austria, Bosnia y Herzegovina, Dinamarca, Serbia, Italia, Francia, Suecia, Malta, Portugal y Turquía. Por lo que ya es de aplicación directa en el ordenamiento jurídico español.

Efectos del Convenio:
Según el art 73 Las disposiciones del presente Convenio no afectarán a las disposiciones de la legislación interna ni a las de otros instrumentos internacionales vinculantes vigentes o que puedan entrar en vigor y en cuya aplicación se reconozcan o puedan ser reconocidos a las personas derechos más favorables en materia de prevención y de lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica.

*Lo que si alcanzaría a la regulación de la violencia doméstica en España, porque todos los derechos reconocidos en el presente convenio a las víctimas de este delito no lo están en la normativa española.

Obligaciones de los firmantes del convenio:
En materia estadística e investigación (artículo 11):

  • Recoger los datos estadísticos detallados pertinentes, a intervalos regulares, sobre los asuntos relativos a todas las formas de violencia incluidas en el ámbito de aplicación del presente Convenio.
  • Apoyar la investigación en los ámbitos relativos a todas las formas de violencia incluidas en el ámbito de aplicación del presente Convenio.
  • Realizar encuestas basadas en la población, a intervalos regulares, para evaluar la amplitud y las tendencias de todas las formas de violencia incluidas en el ámbito de aplicación del presente Convenio.

*La aplicación de lo anterior, supone una necesaria reforma de la metodología de estudio e información de datos sobre la violencia doméstica. El Observatorio de Violencia contra la mujer y Doméstica (OVM), deberá ampliar la escasísima información que en la actualidad ofrece en cuanto a violencia doméstica, y se deberán realizar estudios bidireccionales sobre la violencia en pareja.

Prevención:
Serán obligaciones generales las siguientes:
Tomar las medidas necesarias para promover los cambios en los modos de comportamiento socioculturales que impliquen la idea de la inferioridad de la mujer (art 12).

Promover campañas de sensibilización contra todas las formas de violencia incluidas en el ámbito de aplicación del presente Convenio (art 13).

Incluir en los programas de estudios oficiales y a todos los niveles de enseñanza material didáctico sobre temas como la igualdad entre mujeres y hombres (art (14).

Formar a los profesionales que traten con víctimas o autores de todos los actos de violencia incluidos en el ámbito de aplicación del presente Convenio, en materia de prevención, detección e igualdad (art 15).

* En este sentido hay que decir que en España se llevan a cabo campañas de prevención de la violencia, y en materia de igualdad entre hombres y mujeres, pero no se realizan campañas contra la violencia doméstica (violencia contra el menor, violencia contra los ancianos, resto de violencias en pareja y violencia filio-parental). En los planes de estudio de primaria ya se incluye la formación en igualdad, y la formación de los profesionales implicados en la atención a la víctima es un hecho con multitud de protocolos de actuación y detección de la violencia de género en varios ámbitos sociales (policial, educativo y sanitario). Todos estos aspectos están incluidos en la LOVG.

Se debería potenciar, eso sí, protocolos de actuación y detección para el resto de violencias en el ámbito familiar, pues en la actualidad los oficiales son muy escasos o (violencia contra el menor) o no existen (violencia filio-parental, violencia hacia los ancianos, resto de violencias en pareja).

Tratamiento del agresor:
Las Partes tomarán medidas legislativas u otras necesarias para crear o apoyar programas de tratamiento dirigidos a prevenir la reincidencia de los autores de delitos, en particular los autores de delitos de carácter sexual, tomándose como prioridad la atención a la víctima (artículo 26).

*No existe en España un plan nacional armonizado para llevar a cabo un tratamiento específico con los condenados por violencia de género. En la actualidad queda a disposición de la Audiencia provincial correspondiente, y sus recursos económicos y humanos. Lo que además de suponer un elemento de desigualdad entre ciudadanos, acarrea una importante inseguridad jurídica.

Protección de la violencia e información:
Las Partes tomarán las medidas legislativas u otras necesarias para proteger a todas las víctimas contra cualquier nuevo acto de violencia (artículo 18). También tendrán la obligación de informar adecuadamente a las víctimas sobre recursos (art 19).

*En la legislación española no se prevé llevar a cabo seguimientos especiales para proteger a las víctimas de los delitos de violencia doméstica (hombres, ancianos, niños, mujeres maltratadas por otras mujeres, etc.). Este extremo deberá ser modificado en la normativa española.

Servicio de apoyos generales:
Las Partes tomarán las medidas legislativas u otras necesarias para que las víctimas tengan acceso a servicios que faciliten su restablecimiento (artículo 20). Estas medidas deberían incluir:

  • Asesoramiento jurídico y psicológico.
  • Asistencia financiera.
  • Servicios de alojamiento.
  • Educación, la formación y la asistencia en materia de búsqueda de empleo.
  • Acceso a servicios de salud y servicios sociales, de recursos adecuados y profesionales formados para proporcionar una asistencia a las víctimas y orientarlas hacia servicios adecuados.

*Esta es una de las partes que más efectos causa en la normativa española, pues supone la necesaria adaptación de la legislación española para dotar de recursos a las víctimas de los tipos de violencia establecidos en el presente convenio, tales como apoyo especializado (artículo 22), refugios apropiados, fácilmente accesibles y en número suficiente, para ofrecer alojamiento seguro a las víctimas, en particular las mujeres y sus hijos (artículo 23), guardias telefónicas gratuitas, accesibles las 24 horas del día, siete días por semana, para proporcionar a las personas que llamen, confidencialmente y respetando su anonimato, consejos relativos a todas las formas de violencia incluidas en el ámbito de aplicación del presente Convenio, lo que supondría la creación de un teléfono destinado a la violencia doméstica (artículo 24), ayudas económicas para proceder contra el autor del delito (artículo 29), indemnizaciones por parte de los autores de todo delito previsto en el presente Convenio, o del Estado como responsable civil subsidiario (artículo 30), asistencia legal gratuita según las condiciones previstas en su ordenamiento interno (Artículo 57).

Tipificación de delitos y agravantes:
Se deberán tomar medidas tendentes a tipificar como delitos y castigar las siguientes acciones (y la tentativa de las mismas), tanto a los sujetos activos, como a sus cómplices:
• Artículo 33 – Violencia psicológica: atentar gravemente contra la integridad psicológica de una persona mediante coacción o amenazas.
• Artículo 34 – Acoso: adoptar, en varias ocasiones, un comportamiento amenazador contra otra persona que lleve a esta a temer por su seguridad.
• Artículo 35 – Violencia física: ejercer actos de violencia física sobre otra persona.
• Artículo 36 – Violencia sexual, incluida la violación
• Artículo 37 – Matrimonio forzoso: obligar a un adulto o un menor a contraer matrimonio. También se castigará llevar a cabo esta acción cuando mediante engaño se traslade al menor a lugar distinto del de residencia para llevar a cabo el hecho.
• Artículo 38 – Mutilación genital femenina: Obligar a una mujer o a una niña, a que se le practique (así como facilitarle los útiles para ello) la escisión, infibulación o cualquier otra mutilación de la totalidad o parte de los labios mayores, labios menores o clítoris.
• Artículo 39 – Aborto y esterilización de la mujer sin su consentimiento.
• Artículo 40 – Acoso sexual: toda forma de comportamiento no deseado, verbal, no verbal o físico, de carácter sexual, que tenga por objeto o resultado violar la dignidad de una persona, en particular cuando dicho comportamiento cree un ambiente intimidatorio, hostil, degradante, humillante u ofensivo.

Los agravantes de todos estos delitos están enumerados en el (artículo 46). Además se tendrá en cuenta condenas en otro estado firmante del convenio, en el marco de la apreciación de la pena (artículo 47).

*La práctica totalidad de las conductas delictivas y sus agravantes incluidas en el Convenio son perseguidas en el ordenamiento jurídico español. El matrimonio forzado se introduce como delito en el Proyecto de Ley Orgánica de reforma del Código Penal, que está tramitándose en el Congreso.

Prohibición de modos alternativos de resolución de conflictos:
Según art 48 se prohíbe el empleo de estos medios, incluidas la mediación y la conciliación, en lo que respecta a todas las formas de violencia incluidas en el ámbito de aplicación del presente Convenio.

*En la legislación sobre Violencia de género ya se prescribe este extremo (art 44 LOVG). En cuanto a la violencia doméstica, se debería prohibir la mediación permitida actualmente en este ámbito en España.

Valoración y gestión de riesgos:
Según art 51, las autoridades llevarán a cabo una valoración del riesgo de letalidad, de la gravedad de la situación y del riesgo de reincidencia de la violencia.

*Ello implicaría la realización de valoraciones policiales del riesgo (VPR) en casos de violencia doméstica, que no se llevan a cabo en la actualidad.

Ordenes urgentes de prohibición y mandamientos de protección:
Las autoridades competentes podrán en situaciones de peligro inmediato, que el autor del acto de violencia doméstica abandone la residencia de la víctima, y prohibir que entre o contacte con ella (art 51).

Según el art 53 las víctimas de todas las formas de violencia incluidas en el ámbito de aplicación del presente Convenio tendrán derecho a órdenes de protección adecuados.

*En este sentido no sería preciso el cambio de la legislación española, ya que en la LOVG se prevé la salida del domicilio como medida de protección. Además la norma que regula la orden de alejamiento 27/03 cubre también a las víctimas de violencia doméstica, ello es debido a que es una norma previa a la LOVG.

Mecanismo de seguimiento
En el artículo 66 se crea el Grupo de Expertos en la lucha contra la violencia contra la mujer y la violencia doméstica (GREVIO), que se hará cargo de velar por la aplicación del presente Convenio por las Partes.

Perspectiva de género en el Convenio
El presente convenio está plagado de referencias a la visión de género del problema de la violencia sobre la mujer, ya en el preámbulo del mismo se dice que la naturaleza estructural de la violencia contra la mujer está basada en el género, y que la violencia contra la mujer es uno de los mecanismos sociales cruciales por los que se mantiene a las mujeres en una posición de subordinación con respecto a los hombres.

En el artículo 2.2 Las Partes prestarán especial atención a las mujeres víctimas de violencia basada en el género en la aplicación del presente Convenio. Y en el artículo 3 trata la violencia contra la mujer, incluyendo una explicación de la misma basada en el género.

En el artículo 6 se incluye explícitamente la misma cuando se dice que Las Partes se comprometen a incluir un enfoque de género en la aplicación y la evaluación del impacto de las disposiciones del presente Convenio y a promover y aplicar de manera efectiva políticas de igualdad entre mujeres y hombres y el empoderamiento de las mujeres.

También en el artículo 49.2 (disposiciones legales) se establece que Las Partes adoptarán las medidas legislativas o de otro tipo necesarias, de conformidad con los principios fundamentales de los derechos humanos y teniendo en cuenta la perspectiva de género en este tipo de violencia, para garantizar una investigación y un procedimiento efectivos por los delitos previstos en el presente Convenio.

Por último, en el artículo 60 y 61 se trata el asilo por razón de género.

Conclusiones
Nos encontramos ante la novedad de un primer tratado internacional que protege a los hombres en cuanto víctimas de la violencia doméstica; En lo que respecta a los individuos que cada Estado se compromete a proteger, es ambiguo y queda sujeto al desarrollo que cada Parte quiera realizar.

Creo que el presente convenio bien interpretado y desarrollado, es una buena oportunidad para mejorar la lucha contra todo tipo de maltrato en el ámbito familiar, pues obliga a implementar unas medidas que en su mayoría están desarrolladas en menor medida en cuanto a la violencia doméstica se refiere. Aunque posee una clara visión de género de base.

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