Concepto Viogen

Antecedentes normativos

El maltrato en España fue regulado por primera vez en la LO 3/89 del 21 de junio, que incluía en el Código penal del 1973 el artículo 425 ya derogado, como origen del actual artículo 153 CP.

Es de reseñar, que en el periodo de tiempo pasado de 1989 a 1998 este artículo no se invocó ni en 10 ocasiones, aunque en este periodo se dieran con total seguridad muchísimos más casos de violencia de los sancionados. Incluso podríamos decir que muchos más de los que se producen en la actualidad, pues se ha avanzado en concienciación sobre el maltrato, aquella sociedad todavía no vislumbraba la problemática que suponía y supone el maltrato.

El artículo 425 C.P. de 1973 tipificaba por primera vez el maltrato como delito, cuando anteriormente estaba considerado como falta a la violencia física de modo habitual y con cualquier fin sobre el cónyuge, descendientes, pupilo, tutelado o persona sobre la que se ejerza la guarda de hecho. Pero tenía como principal problema la consideración de la habitualidad, pues la condena en juicio de faltas de cada hecho violento aislado impedía su apreciación a efectos de habitualidad.

Ello fue resuelto en el CP de 1995, en el artículo 153, en el que además de la habitualidad se castigaba cada acto de violencia según sus consecuencias. “sin perjuicio de las penas que pudieran corresponder por el resultado que, en cada caso se causare” reconociendo así, el concurso de delitos. Consideró también como víctimas a los ascendientes, se requirió que la relación análoga a la matrimonial fuera estable y se elevó la anterior pena de arresto mayor de uno a seis meses, a pena de prisión de seis meses a tres años. Se incluyeron nuevas penas como la restricción del derecho a volver o acudir a determinados lugares, aproximarse o comunicarse con determinadas personas. Se introdujo como medida cautelar, la prohibición de residir o de acudir a determinados lugares, barrios, municipios u otras entidades locales, o Comunidades Autónomas, o de aproximarse o comunicarse con determinadas personas.

Posteriormente, la LO 14/99 del 9 de junio de “Modificación del Código Penal de 1995 en materia de protección a las víctimas de malos tratos y de la Ley de Enjuiciamiento Criminal”, amplia los sujetos activos mediante la inclusión del artículo 173.2, establece los criterios para determinar cuándo debe apreciarse la habitualidad, consistentes en el número de actos de violencia que resulten acreditados, y la proximidad temporal entre ellos, independientemente de que dicha violencia se haya ejercido sobre la misma, o diferentes víctimas, y de que los actos de violencia hayan sido o no objeto de enjuiciamiento en procesos anteriores.

Con la aprobación de la L.O. 11/2003, se reformaba el artículo 153 que ahora castiga la violencia no habitual, para incluir los comportamientos tipificados en las faltas de los artículos 617.1 (lesiones) y 617.2 (maltrato) que dejaron de tener valor. Convirtiendo en delito todos los supuestos de agresión, ya precisen de tratamiento médico o quirúrgico o sólo primera instancia, incluso sin causación de resultado.

También dejaron de ser falta y pasaron a ser delitos, las amenazas leves del 620, cuando los sujetos activos y pasivos fueran los señalados en el actual 173.2 CP.

Con la misma reforma, los casos de maltrato habitual se contemplaban en el art. 173.2 CP, considerándose como sujetos pasivos cualquiera que integrase el ámbito familiar.

La L.O. 15/2003 también formó parte del conjunto de normas que modificaron algunos aspectos, en este caso menos importantes, del tratamiento penal del maltrato. En concreto el artículo 48. Que trata las penas accesorias. Se incluyen prohibiciones del tipo de no acudir a determinados lugares, aproximarse y comunicarse con la víctima (de obligada imposición si la víctima está comprendida en el artículo 173); y la inclusión de medios electrónicos para el cumplimiento de las penas.

Por otro lado, en el artículo 84.3 CP, también modificado por Ley Orgánica 15/2003, se añadía: “En los supuestos en los que la pena sea suspendida fuera la de prisión por comisión de los delitos contemplados en los artículos 153 y 173.2 de este Código el incumplimiento por parte del reo de las obligaciones o deberes señalados en los números 1 y 2 del apartado primero del artículo 83 de este Código determinará la revocación de la suspensión de la ejecución de la pena”.

Es en este punto, cuando se publica la LOVG con las reformas conocidas en los artículos 83 (suspensión de penas), 84(comisión de delitos durante el periodo de suspensión de penas), 88 (sustitución de penas), pero sobre todo, en los artículos que han creado más polémica, puesto que incluía una diferenciación de la pena según el sexo de los sujetos activos y pasivos, y la relación que existiera entre ellos.

Con esta reforma se ha establecido un requisito de especialidad del sujeto pasivo para la determinación de la pena en los ilícitos de:
– Lesiones.
– Maltrato de obra.
– Amenazas leves.
– Coacciones leves.

Estableciéndose una pena agravada en los casos en los que el sujeto pasivo “sea o haya sido esposa, o mujer que esté o haya estado ligada a él por análoga relación de afectividad aún sin convivencia” o “persona especialmente vulnerable que conviva con el autor” (artículo 148.1.4 y 5 C.P., artículo 153.1 C.P., artículo 171.4 C.P., artículo 172.2 C.P.). Y otra atenuada si el sujeto pasivo es “alguna de las personas a las que se refiere el art 173.2”, exceptuadas las anteriores (artículo 148.1 C.P., artículo 153.2 C.P. y artículo 171.5 C.P.). Incluso llega a considerarse el hecho como falta del artículo 620.2 C.P (ahora como delito leve del 171.7 CP) con una pena muy inferior, en los casos de coacciones, amenazas sin armas, vejación injusta, o injuria (todas ellas de carácter leve), si el sujeto pasivo está comprendido en el artículo 173.2 C.P. Y a más abundamiento, en los delitos de lesiones del artículo 148 C.P. se equipara el resto de familiares del artículo 173.2, con las personas que no tengan nada que ver con el ámbito familiar.

El último aspecto a destacar es la reforma del 468 CP, que asegura la imposición de pena de prisión en caso de quebrantamiento de pena, medida cautelar o de seguridad del artículo 48 CP, con el fin de imponer la prisión provisional como medida cautelar.

Con la entrada en vigor de la Ley orgánica 1/2004 de medidas integrales para las víctimas de violencia de género, se reforman diversos artículos del CP, entre otras muchas leyes del ordenamiento jurídico, para reconocer una serie de derechos a las mujeres víctimas de violencia de género en diversos ámbitos de la vida, como el laboral, el educativo, el de la publicidad y los medios de comunicación, el sanitario, etc. Para hacer efectivo el principio de transversalidad, así como el carácter integral que se establece en la ley.

Los principales efectos de la ley son dos:

  1. Determinadas faltas pasan a ser delitos.
  2. Se agrava la pena en los casos en los que la agraviada “sea o haya sido esposa, o mujer que esté o haya estado ligada al sujeto activo del delito por análoga relación de afectividad (aún sin convivencia)”.

Se tutelan los derechos de la mujer, en determinados ámbitos para llevar a cabo una mejor protección:

  1. Tutela institucional. Creándose los siguientes órganos:
    • Delegación Especial del Gobierno contra la Violencia sobre la Mujer (Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales).
    • Observatorio estatal para las víctimas de violencia sobre la mujer (CGPJ).
  1. Tutela judicial. Se crean los siguientes órganos y procedimientos:
    • Juzgados de violencia sobre la mujer.
    • Fiscal de sala contra la Violencia sobre la mujer.
    • Juicios rápidos.
  1. Tutela penal: se modifican los siguientes artículos del CP:
    • Art. 83: Suspensión de penas.
    • Art. 84: Comisión de delitos durante el periodo de suspensión de penas.
    • Art. 88: Sustitución de penas.
    • Art. 153.1: Violencia de género.
    • Art. 148.1.4: Lesiones.
    • Art. 171.4: Amenazas.
    • Art. 172.2: Coacciones.
    • Art 468: Quebrantamiento de pena, medida cautelar o condena.

Posteriormente reformado por la L.O. 1/2015 de reforma del C.P. En el apartado de la web RECURSOS/LEGALES/TUTELA DE LA LOVG están explicitados y actualizados.

  1. Se establecen las siguientes medidas judiciales de autoprotección:
    • Orden de protección (ya regulada en la ley 27/03)
    • Protección de datos personales de víctima y personas a su cargo; y limitaciones a la publicidad.
    • Medidas de salida del domicilio del inculpado, prohibición de aproximación  (víctima, domicilio, lugar de trabajo) y/o suspensión de comunicaciones. Uso de pulseras GPS.
    • Medidas de suspensión de patria potestad o custodia de menores, y régimen de visitas.
    • Medida de suspensión derecho a tenencia de armas.

Se reconocen una serie de derechos a la mujer víctima de violencia de género, que trataremos más a fondo en otra parte de la web (RECURSOS), y que son esenciales para conseguir su vuelta a la normalidad social, y abandonar su condición de víctima:

a) Asistenciales y preventivos:

    • Información.
    • Asistencia social integral.
    • Asistencia jurídica gratuita.

b) Laborales

    • Reducción o reordenación del tiempo de trabajo
    • Movilidad geográfica.
    • Suspensión temporal de la relación laboral (contando como tiempo trabajado).
    • No computar faltas de asistencia.

c) Sociales:

    • Suspensión temporal obligación cotización (trabajadoras cuenta propia).
    • Prestación por desempleo (aún resolución voluntaria contrato).
    • Bonificación cuotas SS empresas contraten a víctimas.

d) Económicos:

    • RAI.
    • Ayuda de pago único.
    • Acceso prioritario a vivienda social.
    • Pago pensiones alimenticias garantizado.

Recientemente se ha reformado el Código Penal (Ley Orgánica 1/2015) en su práctica totalidad, incluyendo diversa modificación de la materia relacionada con la violencia de género, entre las cuales, suspensión de condena (art 83 nuevo CP), vigilancia telemática (art 468.3 CP), modificación de tipos penales (maltrato de obra del 153.1 CP), e inclusión de algunos no existentes (matrimonio forzado 172 bis CP), imposición de libertad vigilada por delitos de lesiones contra las personas (art 156 ter CP), y en consonancia con la nueva forma de persecución delictiva, muchas faltas han adquirido la consideración de delito leve (amenazas del 620.2 CP al 171.7 CP, coacciones del antiguo 620.2 CP al nuevo 172.3 CP, antigua falta de injurias y vejaciones leves del 620.2 CP al nuevo 173.4 CP). Además se añade la agravante genérica del artículo 22 CP de comisión del delito por motivos de género. En la persecución de delitos leves relacionados con violencia de género no va a ser necesaria la denuncia de la persona agraviada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR